2. Constructivismo y TIC
Frente a otros modelos educativos centrados en la transmisión de contenidos, el constructivismo defiende que el conocimiento es una construcción del ser humano y que se realiza a partir de los esquemas previos que ya posee. Según la pedagogía constructivista, el profesor actúa como mediador, facilitando los instrumentos necesarios para que sea el estudiante quien construya su propio aprendizaje. Cobra, por tanto, especial importancia la capacidad del profesor para diagnosticar los conocimientos previos del alumno y garantizar un clima de confianza y comunicación en el proceso educativo.
Como elemento de estudio y reflexión aportamos un documento de Jorge de Prada de Pablo.
La incorporación de las TICs al
contexto educativo no universitario
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La Nueva Sociedad
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El Nuevo Currículum
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La Pedagogía para las TICs
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Internet para el Cambio Educativo
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Internet más que un Instrumento
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Conclusiones
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Bibliografía
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Webgrafía Consultada
- Notas
ABSTRACT
La incorporación de las Tecnologías de
Palabras
clave:
· aprendizaje
· constructivismo
· educación
· internet
· juventud
La escuela es quizás una de las instituciones sociales más intrínsecamente conservadoras y que, a pesar de haber tenido multitud de corrientes pedagógicas innovadoras durante los últimos cien años, (Montessori, Dewey, Frenet, Neill, Gardner, etc.), no ha variado sustancialmente ni las formas, ni el fondo, en la realización de su labor social. En este sentido, parece bastante cercano a esta realidad lo que autores como Howard Gardner plantean al comentar que aparte de unos cambios relativamente superficiales, personas de 1900 que fueran transportadas por arte de magia al mundo de hoy reconocerían la mayor parte de lo que acontece en las aulas: el predominio de las disertaciones, la insistencia en los ejercicios, los materiales descontextualizados y actividades que van desde la lectura de textos elementales hasta las pruebas semanales de ortografía. (1999: 46).
No obstante, expertos
como Gardner, nos dicen que la escuela no podrá seguir así por mucho más
tiempo. La rapidez de los cambios en nuestro mundo actual van a obligar a los
sistemas educativos a renovarse en gran parte de sus elementos esenciales: la
organización de los centros educativos, la formación de los profesionales
encargados de educar a los ciudadanos, la adaptación del currículo a las
necesidades y preferencias individuales y sobre todo a las necesidades del
sistema económico-empresarial imperante.
Al igual que otros muchos observadores, estoy convencido de que la educación se encuentra en una encrucijada. Los cambios que se producen en el mundo son tan turbulentos y sus consecuencias están tan en desacuerdo con las prácticas del pasado, que el statu quo hasta ahora vigente ya no se puede mantener Hogard Gardner (1999, p 66)
Intentaremos, en esta
comunicación, realizar una aproximación teórica a la cuestión del cambio
educativo partiendo de un análisis de la sociedad actual, en la que la cantidad
de información y la transformación de ésta en conocimiento se han convertido en soportes vitales y
motores de la misma. Algunos elementos de esta sociedad veremos como nos llevan
a replantearnos muchos aspectos relacionado con la educación, y en concreto dos
fundamentales como son el qué y el cómo enseñar en esta sociedad de la
información, del conocimiento y de las tecnologías.
Pero quizás el
elemento clave que va a transformar tanto la educación como la sociedad es la
red de redes: Internet. Sus posibilidades educativas y de transformación del
propio sistema, tanto a nivel de las personas, como de las organizaciones,
serán también objeto de análisis y de reflexión pormenorizada.
Intentaremos también
reflexionar y demostrar como Internet es mucho más que un simple instrumento
educativo, que es lo que estamos escuchando por parte de algunos “expertos” y
de las Administraciones Educativas. Si solamente fuera un simple instrumento, o
la mayoría así lo creyésemos, sería prácticamente imposible conseguir ese gran
cambio en la educación que muchos están promoviendo o vaticinando desde hace
varios años.
La Nueva Sociedad
La aparición y el uso
generalizado de las Tecnologías de
Quizás el elemento
fundamental que hace necesarios los cambios sea la facilidad para crear,
procesar y difundir la información. Hasta no hace mucho, la información era un
bien escaso en manos de los expertos y la educación ha tenido como base la
transmisión de esas informaciones, convertidas en conocimientos por los
expertos, a los ciudadanos-alumnos a través del sistema escolar. La avalancha
actual de información a la que se tiene acceso, o a la que nos vemos sometidos
y que Pierre Levy ha denominado “El segundo diluvio”, tanto gracias a las TICs como a los medios de
comunicación, hace muy difícil seguir manteniendo las formas de unos sistemas
educativos basado en la acumulación y transmisión de la misma.
Esta nueva situación
de acceso posibilita que no sólo los “expertos” puedan generar conocimiento, y
esta función, hasta ahora específica de unos pocos, pueda ser desarrollada por
otras personas u otros ámbitos de la sociedad. Esto nos lleva a replantear la verdad de los conocimientos. Hasta
hace poco, era difícil dudar de la palabra de quienes poseían acceso y
administraban la “verdad”; al diversificarse el acceso, la verdad deja de ser
algo único y esto, puede convertirse en un elemento que dificulte o que
facilite el cambio educativo. La diversidad de fuentes y la diversidad de
tratamientos pueden llevar a situaciones bien diferentes.
Por un lado puede
suceder que el exceso de información provoque una ocultación de los
conocimientos verdaderamente importantes, y que siga siendo una minoría
selecta, y con los medios tecnológicos necesarios, la que acceda a ellos;
mientras que la gran mayoría estará perdida en ese nuevo diluvio y dará como
buenos y verdaderos aquellos conocimientos que le sean, como siempre,
transmitidos.
Pero por otro lado,
si el acceso se generaliza, el nuevo planteamiento para el cambio deberá ir
encaminado hacia el desarrollo de la capacidad individual de discriminación y
procesamiento de las informaciones, con el fin de llegar a discernir aquellas
de calidad que puedan convertirse en fuentes de conocimiento. La construcción
de éste, no será sólo tarea de los “expertos” como hasta ahora, sino que una mayor
cantidad de personas, instituciones o empresas serán generadoras de él, y el
conocimiento pasará a ser construido colectivamente en mayor medida. En este
sentido, Pierre Levy nos plantea el concepto de “Inteligencia Colectiva” para
describir el hecho de que nadie puede saberlo todo, pero que todos sabemos
algo, y de la comunicación entre nosotros, del establecimiento de mecanismos
que nos permitan llegar a quien tiene un conocimiento específico cuando lo
necesitamos, dependerá que podamos aprender.
La imposibilidad real
de abarcar mucha información nos lleva a un planteamiento educativo de partida
diferente al actual, que Joan Majo nos concreta en lo siguiente:
Tenemos que abandonar la idea de que es necesario saber muchas cosas, ya que lo importante es saber aprenderlas en el momento en el que las necesitemos. Es más importante saber donde están y cómo podemos obtenerlas que tener los conocimientos como objetivo final (en línea, agosto de 2003).
Esta realidad que
impone la sociedad actual nos obliga, de hecho, a replantear componentes
esenciales del proceso educativo: qué enseñar y cómo enseñar.
El Nuevo Currículum
El primero de los dos
componentes mencionados se correspondería con el concepto de alfabetización, que adquiere un nuevo
significado al variar los componentes que lo sustentan. A las habilidades de la
alfabetización tradicional, basadas en la lectoescritura, hay que añadir otras
como: navegar por multitud de fuentes de información y utilizar diferentes
sistemas para adquirirla; discriminar la calidad y fiabilidad de las fuentes;
dominar la sobrecarga de información; manejar y aplicar la información y ser
capaz de comunicarla a otros; estar en constante proceso de aprendizaje ante la
variabilidad y obsolescencia de las informaciones y los conocimientos.
Este último elemento
por si mismo, obligará incluso a modificar varias veces en los próximos años
los conceptos de analfabetismo y alfabetización. Pierre Levy lo simplifica en
dos frases: “lo que hay que aprender no
puede ser planificado ni definido con precisión por adelantado” (1998:
124).
Se producirá una
situación en la que el desarrollo de habilidades nuevas, propias del nuevo
contexto, deberán ser la base de los currículums en detrimento de la trasmisión
de conocimientos preestablecidos.
En este sentido,
puede darse una cierta paradoja y las escuelas pueden verse obligadas a
realizar ciertos procesos de desaprendizaje con sus alumnos, como expresa Joan
Majó al afirmar que:
...yo veo que una de las cosas que tiene que hacer la escuela es enseñar a la gente a desaprender, porque desaprender quiere decir aceptar que lo que sabes no vale, y eso es una actitud que no todo el mundo está dispuesto a aceptar; por lo tanto es una nueva actitud que tiene que crearse, una actitud de renovación, de flexibilidad, de relativismo respecto de determinados conocimientos (en línea, agosto 2003).
La revisión de los
currículos por obsolescencia de los conocimientos y sobre todo de las
habilidades para desarrollarlos o adquirirlos, y de las tecnologías, las presiones
del mundo laboral y empresarial por la rapidez de los cambios y la búsqueda de
metas a corto plazo, en base a modelos de rendimiento empresarial, nos llevará
a una situación en la que el aprendizaje de por vida dejará de ser un simple
concepto y se convertirá en una realidad.
De esta manera se
introducen dos nuevos elementos en el mundo educativo: por un lado uno de tipo
psicológico que afectará a todas la personas que no acostumbradas a vivir en un
entorno más intelectual y de perfeccionamiento continuado, y para quienes su
etapa de formación acabó en la escuela, la perspectiva de una vida de constante
estudio, aprendizaje y práctica de reciclaje continuado, no resultará demasiado
atractiva ni demasiado fácil de asimilar. Se necesitará de un importante cambio
de actitud tanto durante el tiempo de trabajo como en el de ocio personal,
donde los componentes formativo y de aprendizaje ocuparán una mayor parte de
esos periodos.
Por otro lado, toma
mayor importancia un elemento clave para el futuro de la educación en la nueva
sociedad: el modelo económico-empresarial. La necesidad de personal
especializado y adaptado al nuevo mercado tecnológico, instantáneo y global, ha
obligado a las administraciones educativas a rediseñar gran parte de los
currículos escolares y de los sistemas educativos en desarrollo, en vista de la
acuciante necesidad de las empresas nacionales para sobrevivir en esta economía
mundializada. Recordemos en nuestro país la reforma que
En este sentido
Alfons Cornella nos dice que
Disponer de una población educada no se contemplará sólo como un bien en si mismo, sino como un componente fundamental de toda política industrial (en línea, septiembre de 2003)
Este planteamiento
nos lleva a pensar que uno de los objetivos de la educación futura será el que
las empresas dispongan de una base humana que les aporte competitividad. Esto
nos puede llevar a que el enfoque económico en el diseño de las políticas
educativas sea cada vez mayor.
Las consecuencias que
este modelo de desarrollo puede llegar a tener para el mundo de la educación,
se apuntan ya en algunas reformas que se están introduciendo en los sistemas
educativos actuales, y que orientan el cambio educativo global en una
determinada dirección de tipo economicista, de rendimiento, de competitividad
de las empresas y de los países, etc.
En esta línea, las
enseñanzas más ofertadas, más promovidas o más demandadas, tanto por las
Administraciones Educativas como desde las empresas, son aquellas que aporten
personal especializado de forma rápida y eficaz. La educación en muchas áreas
de conocimiento en busca de una educación integral y culturalmente amplia, está
dejando paso a la formación en habilidades específicas y el desarrollo de
capacidades para la adaptación continua a un mercado laboral en constante
cambio y evolución; cuyo origen estará ligado en muchos casos a los cambios de
los elementos tecnológicos en los que se apoyarán, cada vez más, tanto el
entorno de trabajo, como el de la vida diaria de las personas.
La gestión de la
calidad es otro elemento del que se lleva hablando ya desde hace varios años y
que ha sido un primer paso para el acercamiento del entono empresarial al
educativo. En nuestro país la promoción de los modelos de autoevaluación EFQM (1) o similares, de origen empresarial,
son una constante en la mayoría de los centros educativos no universitarios
Españoles, así como los premios económicos a las mejores prácticas educativas,
basadas en la mejora de estándares de calidad, que fomentan la competitividad
entre unos centros y otros, en detrimento de la colaboración en proyectos
comunes.
Es importante
recordar que la economía de mercado responde a objetivos y beneficios a corto
plazo y no a necesidades y cambios a largo plazo, que son la base de los
cambios educativos. Esa obsolescencia planificada de
los conocimientos, podría considerarse un reflejo del
fomento del consumo y del consumismo que el mundo empresarial promueve. Este
hecho puede convertir el mundo educativo, y a los centros en particular, en un
espacio de oferta de productos a corto plazo y con fecha de caducidad, y dejar de ser un lugar de formación educativa para
siempre.
La introducción en el
ámbito de las escuelas de conceptos como clientes, servicios, usuarios,
calidad, satisfacción del cliente, satisfacción del personal, etc, propios de
la gestión de empresas, están modificando una parte sustancial de las actitudes
de las personas hacia el mundo educativo y hacia la labor educativa en
particular. Los centros educativos están pasando de ser centros de creación y
transmisión de conocimientos, a pequeñas empresas donde de obtiene la formación
necesaria para ser un trabajador cualificado; los aspectos más culturales,
intelectuales, de búsqueda del conocimiento quedan relegados para el uso de una
minoría.
Se está dando ya la
paradoja de que personas con titulación universitaria se ven obligadas a
realizar enseñanzas de Formación Profesional para encontrar un puesto de
trabajo adecuado. En muchos casos en otro área de conocimiento distinta a la de
su titulación superior, y en especialidades relacionadas con las TICs en la
gran mayoría.
En este sentido ya
hemos apuntado el auge de las enseñanzas de Formación Profesional
especializada, que son el camino preferente de acceso al mundo laboral, muy por
encima de los estudios de Bachillerato e incluso de bastantes de nivel
universitario.
Este enfoque más
económico en las políticas educativas puede impedir una verdadera preparación
de los estudiantes para vivir, de manera crítica y reflexiva, en un mundo
dominado por el mercado. En este sentido, los actores principales del proceso
educativo, profesorado y alumnado, ni pueden, ni deben quedarse al margen de
este cambio que llevará a los centros educativos a modelos de enseñanza que
sean reflejo del mercado o bien a otros que busquen maneras alternativas de
vivir. Howard Gadner expresa su preocupación y predice la necesidad de una
línea de cambio educativo al afirmar que:
“ De hecho, puede que haga falta una educación defensiva para resistir el poder
de seducción del mercado” (1999: 54).
La Pedagogía para las TICs
El segundo elemento
esencial del proceso educativo que la sociedad actual y la introducción de las
TICs en la educación nos obliga a replantear es todo lo referente a la
pedagogía educativa, es decir, el cómo enseñar en este nuevo entorno social y educacional. En este
sentido, el profesor J. Beltrán Llera está convencido de que “ nada cambiará en educación, ni siquiera
con tecnología, si previamente no se modifican los procedimientos pedagógico” (Educared,
2002: 299).
Sin duda, las
novedades que se produzcan en este ámbito serán una de las claves para generar
un auténtico cambio educacional en una u otra dirección.
Elementos de consenso
Comencemos el
análisis por algunas cuestiones que parecen suscitar el acuerdo generalizado de
la mayoría de los expertos ( Beltrán Llera, Gardner, Castells) en relación a
los principios básicos de cambio pedagógico en la incorporación de las TICs al
ámbito educativo.
Un elemento que se
torna esencial es el cambio de la pedagogía basada en la reproducción, para
dejar paso a otra de tipo más imaginativo y cuya finalidad sea la construcción
del conocimiento en contraposición a la memorización. Los modelos de
aprendizaje tradicional se fundamentan en un conocimiento ya hecho y al que
sólo hay que trasladar de los libros o del profesor al alumno, desde una
perspectiva de acceso a la información y al conocimiento limitada a una
minoría. El cambio que las TICs han provocado, en este elemento, induce a
pensar que un sistema apoyado en el saber y la verdad de unos pocos, no puede
subsistir por mucho tiempo en un mundo de acceso global a la información.
En esta línea, también
parece acertado pensar que la construcción del conocimiento se convierta en un
elemento más personalizado y menos estandarizado; las teorías del aprendizaje
significativo basadas en el cognitivismo de Piaget, Vygotski, o Ausbel, son
aceptadas, al menos teóricamente, tanto por los expertos que diseñan las
políticas educativas, como por los docentes que las hacen realidad.
El proceso de
aprendizaje basado en la construcción del conocimiento tiene como finalidades
últimas el desarrollo de capacidades del individuo, más que la retención de
contenidos. En este sentido disminuye la importancia de las asignaturas o
materias como base fundamental de los procesos de enseñanza-aprendizaje, siendo
el trabajo conjunto e interdisciplinario de todas ellas, el que será capaz de
potenciar y desarrollar al máximo las capacidades individuales de aprendizaje.
El papel de los
actores del proceso educativo también parece bastante definido en esta
nueva situación:
El Alumno: no puede permanecer inactivo y como mero
receptor de informaciones o conocimientos. La información es accesible también
para él, y debe ser un agente activo en la creación de conocimiento y en su
propia educación. El desarrollo de capacidades más que la memorización de
materias, dará paso a la mejora en las posibilidades de autocontrol del
aprendizaje y de autoaprendizaje, que se continuará a lo largo de toda la vida
o gran parte de ella.
El profesor: comienza a definirse al docente con un nuevo
perfil, que pasará de ser un mero transmisor a un orientador y desarrollador de
capacidades en el alumnado. Deja de constituir la única fuente de información y
de creación de conocimientos, para convertirse en un mediador 5 entre el alumno
y un entorno de gran variabilidad, con exceso de información y que exige constantes
readaptaciones.
También otros autores
como Lowell Monke, ven en el profesor una nueva función como “compensador” en
relación al mecanicismo del ordenador, y explícitamente nos dice:
Me gustaría sugerir que una de las tareas más importantes del maestro es compensar las tendencias mecanicistas de la computadora, y asegurara que todos los recursos del yo son aplicados al proceso de aprendizaje. Esta es una tarea que sólo puede ser ejecutada por un ser humano pensante y sensible “. (en línea, septiembre de 2003)
Las familias: el papel de la familia en la educación de
los hijos ha experimentado un cambio casi traumático. Las condiciones laborales
de ambos cónyuges, con el acceso normal de la mujer al mundo laboral, ha
obligado a delegar gran parte de la labor educativa del entorno familiar en la
escuela. La mayor parte de los elementos educativos relacionados con los
valores, anteriormente adquiridos en el entorno familiar y social próximo, ha
pasado a formar parte de los currículos escolares oficiales, que han descargado
de esa labor a las familias y se la han asignado a las escuelas en general y al
profesorado en particular. Puede darse la paradoja de que el alumno, el hijo,
adquiera unos valores totalmente diferentes de los de sus progenitores.
El llamado currículum
oculto o paralelo, que el alumno va adquiriendo sobre todo a nivel de valores y
formas de actuación, puede ver incrementada su participación en el cómputo
final del proceso educativo debido al fácil acceso del escolar a múltiples
fuentes de información y múltiples influencias diferentes de las de la escuela
y de su entorno familiar y social habitual. Esto se verá incrementado por el
hecho de que los padres y las madres en la mayoría de los casos se encuentran
seriamente fuera de juego en relación a las tecnologías y que sus hijos pueden
acceder a esa infinita información, con calidad educativa o sin ella, sin
ninguna posibilidad de orientación o control por parte de aquellos.
En un mundo inundado
de información mantener la atención del alumnado será muy difícil. La
metodología educativa estará orientada hacia la potenciación de procesos de
aprendizaje basados en el descubrimiento, la implicación y la satisfacción de
la curiosidad, quizás con un elevado porcentaje lúdico. También desde una dinámica
de estímulos continuados que orienten al alumno sin dirigirle.
Algunos autores como
H. Gardner nos hablan de los “temas iceberg” como aquellos que contienen los
datos básicos que el alumno debe conocer para pode explorar, y de los “temas
generativos”, como aquellos que motivan y provocan la actividad cognitiva del
alumno hacia el descubrimiento y el autoaprendizaje. Otros autores como
J.L.Schwart introducen el término de “entorno de aprendizaje de tipo espejo
intelectual” para apuntarnos una metodología basada en que al alumno no se le
dirige nunca hacia la respuesta correcta, ni hacia ninguna respuesta, es él
quien plantea preguntas, supone, explora y crea su propio conocimiento.
Como ya hemos
apuntado, parece bastante acertado decir que la forma básica de la clase no ha
variado prácticamente desde hace siglos. Consideramos que el elemento
organizativo de los centros será sin duda una de las claves para generar un
notable cambio pedagógico gracias a la utilización de las TICs. Por lo general
también ocurre que el alumnado, en el primer mundo, tiene en su casa
instrumentos mucho más avanzados que en la escuela. No obstante, el elemento
dotacional está mejorando rápidamente, aunque en muchos casos los proyectos de
incorporación de las TICs al espacio educativo, se limitan a la realización de
esa primera fase, común a casi todos ellos, que representa la dotación de
equipamientos y que no presupone la realización de verdaderos cambios
metodológicos o pedagógicos en el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Crear un entorno de
centro educativo en el que el uso de las TICs sea una forma habitual de
trabajar y comunicarse, debe ser el referente organizativo para conseguir
notables cambios a nivel pedagógico. El cómo enseñar no variará si el entorno
en el que se desarrolla esa labor no se modifica.
Esta línea de cambio
organizativo se especifica claramente en el denominado “Informe Soto” (2) , donde explícitamente se dice:
“ se debe pasar de pensar en el aula de informática a la informática en las aulas, impregnando todo el proceso educativo con las nuevas tecnologías. No basta con tener una asignatura de informática, sino que el uso de las nuevas tecnologías debería estar presente en todas las asignaturas, como parte integral del programa educativo e incluso en las mismas interacciones profesor/alumno o entre el resto de los miembros de la comunidad educativa (padres, escuela,...) “ (en línea, Septiembre de 2003, p 26)
En este sentido, los
centros irán dotándose en mayor o menor medida de elementos esenciales para el
cambio organizativo y con ello potenciar el cambio educativo: la web del centro
con servicios para toda la comunidad educativa; Intranet con herramientas de
trabajo en grupo y cooperativo, en la que la información se actualice en tiempo
real; pantallas de televisor o monitores digitales de información en el hall
del centro (y otros lugares); comunicaciones internas a todo el personal vía
intranet, correo electrónico o Internet; red local de interconexión de todos
los departamentos y subdivisiones para alumnado, profesorado, familias y
gestión de centro; acceso por banda ancha; servidores propios del centro; redes
inalámbricas (wireless); informatización de todos los sistemas de gestión como
horarios, asistencia, mensajería a móviles, archivos bibliográficos, evaluación
y calificaciones, gestión de datos privados de expedientes o informes,
comunicación con las familias, etc.
Pero sin duda el
cambio se producirá en mayor proporción en el momento que el ordenador y el
acceso a la red se introduzca en el aula como un elemento habitual de trabajo
tanto para los alumnos, como para los profesores. En España tenemos un primer
acercamiento a esta situación en
Miedos, ilusiones, utopías y mitos
Una vez analizados
estos aspectos de mayor consenso, vamos a centrarnos en algunas cuestiones que
plantean dudas, que provocan miedos, o excesiva confianza, o que de hecho
constituyen verdaderos mitos del imaginario de las TICs., en relación a al
cambio pedagógico-educativo.
Algunos autores como
Manuel Castells tiene su visión del camino a seguir para el cambio:
no hay reestructuración más fundamental que la del sistema educativo. Y el caso es que muy pocos países e instituciones se la están planteando realmente porque antes de comenzar a cambiar la tecnología, a reconstruir las escuelas y a reciclar a los profesores, necesitamos una nueva pedagogía, basada en la interactividad, la personalización y el desarrollo de la capacidad de aprender y pensar de manera autónoma (2001, p 308)
¿Realmente se ha
pensado cual debe ser la nueva pedagogía que sustente la incorporación de las
Tic al espacio educativo, y lo que es más importante, su uso?.
Recordemos que las
nuevas tecnologías y en concreto Internet, surgieron en ámbitos no educativos y
más cercanos a modelos empresariales y de instrucción. En este sentido, el
profesor Gómez Galán de
Es obligatorio actuar asimismo como agentes críticos que lleven a efecto una lectura detallada y analítica de las NTIC. Naturalmente ello es debido, con independencia, además, de ser éste el único modo posible de afrontar un proceso formativo, a que estas tecnologías no han sido creadas para contextos educativos. Mas al contrario, al servicio principalmente de intereses económicos (de muy distintas industrias, entre las que sobresalen las del entretenimiento) sin olvidarnos tampoco de su empleo en lo político, militar, administrativo, etc., los objetivos primordiales para las que fueron diseñadas las NTIC no podemos situarlos dentro de lo formativo (en línea, Agosto de 2003).
Por otro lado,
también debemos pensar en las posibilidades reales de cambio que poseen formas
de implantación de las TICs generales (Proyecto de
Otra elemento de
reflexión y debate lo constituye la creencia de que las TICs, y más en concreto
Internet, van a ser una auténtica revolución educativa y social; en la que la
libertad, la igualdad y la fraternidad serán el germen de una nueva sociedad,
más plural, más comunicativa y más colaborativa. Evidentemente esto forma parte
del componente utópico que poseen los nuevos medios tecnológicos, y gracias a
elementos como la telemedicina, la teleeducación, el teletrabajo, la
teleadministración, etc, la sociedad avanzará hacia nuevos y mejores
horizontes. La realidad actual nos muestra, de momento, un camino en otra línea
menos utópica y maravillosa, donde las brechas que separan el primer mundo del
resto, se hacen, cada día, un poco más profundas. En este sentido estamos de
acuerdo con Patrice Flinchy cuando en relación al desarrollo real de estos
proyectos utópicos de incorporación de las TIC, nos dice que:
Antes de la decisión, la utopía puede ser fundadora de un gran proyecto, puede movilizar a los actores. Después, puede contentarse con acompañar a un proyecto decidido bajo otras bases, convirtiéndose en una ideología legitimante . (2003: 41)
.Es decir, se crea un
mito que va a convertirse en elemento legitimante de un nuevo funcionamiento
educativo y/o social, y a la vez en elemento enmascarador de los valores
utópicos iniciales.
También otros autores
como Lowell Monke, en un artículo publicado en la revista electrónica Contexto
Educativo, expresa una opinión al respecto diciendo que:
“Entre otras cosas, la computadora promueve una apreciación de la eficiencia, la medibilidad, la objetividad, la racionalidad, el progreso y la acumulación y manipulación de datos (muchos datos). Todos estos rasgos son resaltados tanto por sus críticos como por sus defensores. Pero lo que sus promotores nunca mencionan es aquello que no es explícitamente favorecido por la computadora, y que es, por tanto, menos apreciado al usarlas que las aptitudes citadas arriba “. (en línea, Septiembre de 2003).
Entre las cuestiones
enmascaradas o no citadas de cara a justificar la ideología legitimante de las
Tecnologías podemos citar algunas como: la búsqueda de la verdad; la
comprensión de grandes ideas o la generación de nuevas; la creatividad frente a
la estandarización; el descubrimiento del significado de las cosas, que no
significa nada para las máquinas; el desarrollo de la sabiduría frente al éxito
de elementos más fácilmente medibles por su concreción y practicidad; el
desarrollo y uso de juicio crítico; etc.
En este sentido
queremos recordar a Roszak Cuando decía por el año 1986 que :
“La
lección subliminal que se enseña siempre que se utiliza el ordenador (a menos
que se haga un esfuerzo consciente por contrarrestar este efecto), es el modelo
procesador de datos de la mente. Este modelo conecta con una transición
importante en nuestra vida económica, una transición que nos lleva a una etapa
nueva de industrialismo basado en la alta tecnología, la llamada Edad de
Quizás una visión en
principio tecnófila, puede estar tan alejada de la realidad como la basada en
el miedo a los nuevos medios y en la duda sobre la capacidad de adaptación del
sistema y de los actores del proceso educativo. Este sentimiento, tecnofóbico,
no es exclusivo del espacio educativo y está bastante extendido entre la
población en general, como nos señala Castells al afirmar que :
Más allá del ámbito de las protestas radicales, existe también miedo entre muchos ciudadanos ante lo que esta nueva sociedad, de la cual Internet es un símbolo, conllevará en términos de empleo, educación, protección social y formas de vida. (2001, p 306).
Internet para el Cambio Educativo
Como ya apuntábamos
en el título de esta comunicación, el componente esencial del posible cambio
educativo es la utilización que las escuelas hagan de la red de redes, Internet.
Es evidente que las
generaciones más jóvenes, Generación Net, están utilizando con asiduidad la red para ocupar cada
vez más, su tiempo de entretenimiento y ocio. Ante esta situación, apostar por
la integración de Internet en la escuela ha dejado de ser un reto para
convertirse en una necesidad.
Internet constituye,
en principio, un canal de información y comunicación de dimensiones
desconocidas hasta ahora que permite la introducción de información multimedia
(texto, imágenes, vídeo, sonido), la eliminación de las barreras geográficas,
la posibilidad de difusión masiva de información, la reunión virtual de grupos
de personas para intercambiar experiencias y conocimientos, la utilización de
herramientas capaces de prolongar la capacidad de comunicación, tanto en el
espacio como en el tiempo, etc.
Podríamos pensar o
algunos piensan de hecho, que la red Internet es solamente una extensa base de
datos, que recoge un altísimo volumen de información y que podría ser
considerada como una amplia biblioteca en un entorno no físico. Evidentemente
esta visión simplista y aquella otra que reduce el uso de la red en la
educación a un mero uso instrumental, como el de los libros o los proyectores
de diapositivas, impiden, en la medida que extienden su influencia, generar
cambios educativos importantes, tanto a nivel curricular como metodológico.
Este tipo de visión de Internet potencia el mantenimiento de los planteamientos
educativos vigentes, a los que simplemente se les ha añadido un instrumento
más, impidiendo auténticos cambios en los procesos de enseñanza-aprendizaje y
generando una simple informatización de la enseñanza tradicional.
Entonces, parece
interesante preguntarse cuáles son las posibilidades educativas de Internet
capaces de generar cambios en los sistemas de educación vigentes. En este
sentido, haremos hincapié en varios aspectos que consideramos como generadores
de esos cambios educativos
La red y las teorías constructivistas
El uso de la red
potencia y desarrolla en mayor medida el modelo constructivista que basa el
aprendizaje del alumnado en el desequilibrio y el reequilibrio de los esquemas
de conocimiento y la consecución de aprendizajes significativos.
Internet como
elemento del proceso de enseñanza-aprendizaje tiene componentes suficientes
para convertirse en un catalizador de multitud de aprendizajes significativos:
El alumnado actual
posee, en general, tantos o más conocimientos previos en el uso de la red que
los propios educadores.
El uso de Internet
requiere necesariamente de la memorización comprensiva, que permita la adaptación
a las nuevas situaciones que surgen continuamente.
Los diferentes
niveles de interactividad que supone el trabajo en la red constituye un
componente esencial en el desarrollo de la actividad mental del alumno. Ante
esta situación de interacción, la pasividad total no es posible. Existe la
necesidad de adaptación y readaptación constante de los esquemas mentales.
Internet representa
para el alumnado un importante elemento de motivación intrínseca; tanto por
ella misma como tarea de aprendizaje, como por el interés del alumnado en
mejorar su grado de competencia en algo que considera parte de sus señas de
identidad generacional.
Otra variable
motivacional la constituye la constituye la búsqueda de sensaciones de
valoración positiva, tanto personal como social, en relación a su grado de
competencia en esta novedosa, actual y bien considerada tarea.
El uso de Internet,
desarrolla en el alumnado metas de aprendizaje más que metas de rendimiento. De
tal forma que son los intereses por la adquisición de nuevas habilidades y la
mejora de los conocimientos, los que le motivan hacia su uso tanto en el
entorno escolar, como otros de su vida diaria.
La estructura
adecuada de los contenidos en el trabajo con la red, en busca de una
significatividad lógica de los mismos, es la parte del proceso que deberá ser
la desarrollada por los educadores, en ese nuevo papel de orientadores en la
navegación individual hacia el mundo del conocimiento.
El modelo
constructivista, como ya hemos comentado, tiene por finalidad el desarrollo de
capacidades en contraposición a la memorización de contenidos agrupados en
asignaturas o materias. La utilización de Internet en los procesos de
enseñanza-aprendizaje obliga al alumnado a realizar tareas de búsqueda,
selección, contraste y decisión, que ayudan a una generación más
individualizada del conocimiento y potencian el desarrollo de capacidades más
que la simple memorización mecánica; que por otro lado pasa a ser un elemento
muy poco útil en un entorno de información inabarcable y continua variabilidad.
El conocimiento
generado con el trabajo en la red, por las acciones que llevan a su consecución
y por la propia naturaleza de Internet, es mucho más abierto y adaptable, en
contraposición a la acumulación de conceptos, hechos y principios. Esa
adaptabilidad hace que los aprendizajes así adquiridos estén mucho más acordes
con el desarrollo de la sociedad actual, globalizada y en constante mutación.
En este sentido, Howard Gardner afirma que “se
debe formar a los estudiantes para que puedan sobrevivir en este implacable
entorno darwiniano”, refiriéndose sobre todo a las fuerzas económicas que
han convertido su forma de actuación en una nueva forma de vida para la mayor
parte de la sociedad actual: la competitividad, los beneficios a corto plazo,
la calidad, la trasformación de las personas en clientes, la pérdida de una
visión a largo plazo en búsqueda de la recompensa más inmediata y el consumo
continuo de bienes y servicios en una carrera hacia el “tener más y mejor”
(1999: 53).
En este sentido,
también el “Informe Soto” nos dice que :
Es necesario, en este contexto, revisar y actualizar los programas educativos de forma que se comience a evolucionar hacia un sistema de educación constructivista más basado en el aprendizaje por parte del propio alumno que en la enseñanza al mismo “ (en línea, Septiembre de 2003, p 26).
Parece interesante,
entonces, introducir la red Internet en el proceso educativo de cara a una
mejor preparación de las personas para su adaptabilidad al nuevo espacio
social, en base a la mejora de capacidades ya comentadas como la búsqueda, la
selección, el contraste y sobre todo la capacidad de decisión, que potencien el
autoaprendizaje y la generación de conocimientos construidos por el propio
alumno.
Pero quizás el
elemento fundamental que, en este entorno social, conseguirá auténticos cambios
será la adquisición de criterios propios de valor así como de la habilidad para aplicarlos. La necesidad de
actividad continua del alumno para el trabajo en la red, mejora, posibilita e
incluso podría decirse que obliga, a la adquisición de estos criterios, sin los
que es muy sumamente sencillo perderse bajo el diluvio.
Información y conocimiento
Otro elemento hacia
el cambio lo constituye la posibilidad que tienen los actores principales del
proceso educativo de contrastar las informaciones y los conocimientos, con la
utilización de referencias cruzadas en un mínimo periodo temporal. La tarea de
aprendizaje se convierte en un auténtico proceso en el que la duda, el análisis y la crítica, son
posibles gracias a la utilización de informaciones diversas e instantáneas
sobre la misma cuestión.
Internet ofrece de
forma natural mecanismos de búsqueda de información, que facilitan esta labor.
Sin ellos, el proceso de contraste sería muy difícil y se alargaría
excesivamente en el tiempo. Este tipo de mecanismos presenta cada día una mayor
facilidad de uso, y en el futuro la evolución del interface con el ordenador lo
simplificarán en mayor medida con elementos de interpretación de voz, gestos, etc.
Ya hemos comentado
los nuevos papeles del profesorado y del alumnado en el trabajo con las TICs,
pero Internet facilita en mayor medida la labor del docente que la del
educando. Parece claro que el profesor o profesora se ve descargado de parte de
la enorme responsabilidad que constituía ser la fuente y el garante de los
conocimientos. Ya no es necesario que sepa o tenga toda la información sobre
cada uno de los temas objeto de aprendizaje.
Por otro lado, el
docente ya no es el único que debe estar siempre activo en el aula. El alumno
está obligado, necesita de una actividad mental más continua para llegar al
aprendizaje y a la adquisición de conocimientos, que se convierten en propios e
individuales.
Los procesos comunicativos y la red
La mejora en la comunicación
entre todas las personas implicadas en el proceso educativo del alumno, que la
red posibilita, se convierte en un elemento esencial para el cambio en varios
niveles.
Por un lado, las
posibilidades de interacción del alumnado con el entorno, tanto local, como
global, facilita un desarrollo mayor de procesos de aprendizaje colaborativos,
de trabajo en equipo y de contraste de una mayor diversidad de ideas y puntos
de vista que enriquezcan el análisis y las tareas de aprendizaje. Este elemento
podría servir muy bien, para potenciar el diseño de proyectos de incorporación
de las TIC al espacio educativo con una mayor perspectiva de trabajo cooperativo y solidario, en
contraposición a modelos que buscan la competencia con los otros como forma de
establecimiento de procesos de mejora individuales, tanto a nivel de las
personas como de las instituciones, y que parecen ser los más extendidos en la
actualidad, al menos en España.
Otra cuestión ya
comentada es como el profesorado y el alumnado ya no dependen totalmente de
situaciones espacio temporales concretas para realizar tareas de aprendizaje.
Las posibilidades de cambio educacional que esto, potencialmente, representa
son enormes. No obstante, es evidente que no sólo depende de la existencia de
Internet como nuevo medio para el aprendizaje y la comunicación, sino que está
condicionado, en gran medida, por el modelo comunicativo que se utilice para el
desarrollo de los procesos de aprendizaje en red ( transmisores, instructores o
de proceso).
También el papel de
las familias se podría ver incrementada su importancia gracias a la mejora de
los sistemas de información con el centro, y sobre todo a la existencia de una
comunicación bidireccional más continua e inmediata, en el caso de ser este el
modelo comunicativo elegido o promovido.
Con Internet parecen
desaparecer las barreras geográficas y espacio-temporales que pudiesen separar
al alumno del docente y hacer imposible la interacción entre ambos por
incompatibilidad de horarios o distancia espacial.
Este aspecto también
potencia las posibilidades de mantener procesos de aprendizaje continuos en el
tiempo, que hasta ahora resultaba mucho más complicado, y que según hemos
comentado, los expertos parecen coincidir en que será uno de los elementos
claves en el futuro de la sociedad actual, y sobre todo en el futuro laborar de
las personas.
Internet más que un Instrumento
La consideración que
algunos autores, como Jesús Beltrán Llera, hacen de Internet y las TICs como un
mero instrumento, comparable a otros utilizados en los procesos de
enseñanza-aprendizaje, representa en principio la negación de las posibilidades
que este nuevo medio tiene de cara a desarrollar cambios significativos en la
educación actual. Este autor en un estudio realizado para el portal Educared
bajo el título de “Mitos, Promesas y Realidades de
Aunque no pueden cambiar la educación, si pueden ayudar a repensar, rediseñar o reinventar el sistema educativo” ; y específicamente respecto de Internet dice el autor: “ Los resultados de Internet dependen de la pedagogía que haya detrás, una pedagogía de la reproducción o una pedagogía de la imaginación. (Educared 2002, p 317)
Este planteamiento
nos ofrece argumentos para conformar a todos los posibles lectores, es decir,
por un lado se plantean las TIC como herramientas técnicas, y como tal no deben
asustar a nadie, y menos a los docentes, porque van a seguir siendo ellos los
que dirijan y controlen todo el proceso educativo (los tecnofóbicos se sienten
bien). Por otro lado, se habla de dos diferentes modelos pedagógicos respecto
al uso de Internet en el espacio educativo, respecto a los que el autor , en
otros momentos, apuesta claramente por esa pedagogía de la imaginación y la
creatividad, que de hecho constituye una cambio del modelo educativo actual
(los tecnófilos también están contentos).
Este tipo de discurso
“integrador de posturas”, donde se intenta estar a favor tanto del inmovilismo,
como de la generación de cambios, representa parte de una “ideología legitimante” (Patrice Flinchy 2003: 20) de los nuevos
medios, que trata de movilizar a todos los actores del proceso educativo,
independientemente de su línea de pensamiento ideológico. Se intenta que todos
acepten el modelo de educación tecnológica propuesto, de tal forma que la
simple aceptación impide la generación de modelos alternativos al oficialmente
legitimado.
En otra línea de
pensamiento tenemos autores y propuestas que desarrollan proyectos basados en
la consideración de las potencialidades, que para el cambio educacional tiene
los nuevos medios tecnológicos y en concreto la red Internet. En este sentido,
el profesor de
No es en absoluto recomendable el empleo de las NTIC (y sobre todo Internet) en los contextos escolares únicamente como recursos didácticos. Sería como emplear la literatura para, tan sólo, enseñar a deletrear palabras. Se impone aprovecharlas para alcanzar un mejor conocimiento de la realidad, de la sociedad actual, de sus características y elementos que la configuran. (en línea, Agosto de 2003).
Es evidente que ese
mayor conocimiento de nuestra realidad, constituye la base para iniciar
posibles procesos de transformación de la misma, tanto a nivel educativo como
social. La educación se convierte, bajo este planteamiento, en un proceso al
que Freire aludía como de
praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo.
Conclusiones
Creemos que la
incorporación de las TICs al espacio educativo debe ser contemplada desde la
globalidad de los procesos educativos. Siendo necesario abandonar posturas o
concepciones tecnicistas e instrumentales de la tecnología y de la red
Internet; es más, deberíamos intentar eclipsar este tipo de posiciones, con el
fin de aprovechar en toda su amplitud, las posibilidades de acceso a la
información y a la construcción individualizada y libre de conocimiento.
Es importante
desarrollar un nuevo imaginario de los procesos de enseñanza-aprendizaje en
red, basado en modelos constructivistas de la educación, que los defina en base
a la posibilidad individual de llegar, bien a desarrollar acciones de
autoaprendizaje, bien a generar conocimiento de forma cooperativa y solidaria,
en el nuevo entorno que representa el ciberspacio.
Bibliografía
· Beltrán Llera, J. “De
· Castells, Manuel.
· EFQM. Modelo Europeo de Excelencia:
Adaptación a los centros educativos del modelo de
· Escarpit, Robert. Teoría General de
· Flinchy, Patrice. Lo Imaginario de Internet.
Madrid. Tecnos, 2003
· Gardner, Howard:
· Internet y Educación: Políticas y Actuaciones
Autonómicas. En: II Congreso Internacional Educared. Madrid, 2003.
· Lévy, Pierre. ¿Qué es lo virtual?. Barcelona.
Paidos, 1998.
· Roszak, Theodore. El Culto a
Webgrafía Consultada
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Cornella, Alfons. “En la sociedad del conocimiento la riqueza está en
las ideas”. (En línea). Disponible en http://www.infonomics.net/cornella/afundesco.pdf . Consultado
septiembre de 2003.
· Gómez
Galán, J: “Criterios básicos para la presencia y el empleo de las NTIC e
Internet en los entornos educativos”. (En línea) Disponible en http://otri.unex.es/Ficha_Grupo.asp?IdGrupo=54 . Consultado
agosto de 2003.
·
Informe Soto: “Comisión para el estudio de la implantación de la
sociedad de la información en España”. (En línea). Disponible en http://www.cdsi.es/documentos/informe_final_cdsi.pdf
. Consultado Septiembre de 2003
· Majó,
Joan. “Nuevas Tecnologías y Educación”.(En línea). Disponible en http://www.uoc.es/web/esp/articles/joan_majo.html . Consultado
enero de 2003.
· Monke,
Lowell, “Computadoras en Educación:
· http://www.tqm.es/TQM/ModEur/ModeloEuropeo.htm Modelo
Europeo de Excelencia “EFQM” . Consultado septiembre de 2003.
Notas
· [1] - “ European Foundation for Quality Management “ Modelo
europeo de autoevaluación cuyo principal objetivo es ayudar a las
organizaciones (empresariales o de otro tipo) a conocerse mejor a si mismas y,
en consecuencia, a mejorar su funcionamiento en base a estándares de calidad.
Este modelo surgió desde el mundo empresarial y esta basado en el análisis de
una serie de criterios prefijados y agrupados en tres grandes bloques:
Liderazgo, Procesos y Rendimiento. En la adaptación al mundo educativo el
último de los bloques se denomina Resultados “.
· [2] - Informe sobre el estado de la sociedad de la
información en España y propuestas para su desarrollo, encargado por el
Ministerio de Ciencia y Tecnología a una comisión de expertos del mundo
tecnológico, empresarial y académico, presentado en Julio de 2003.
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Jorge De Prada De Prado
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