7. Organización del centro
El programa Escuela 2.0 es un programa de centro y como tal tiene que integrarse en su organización, funcionamiento y documentación. Un centro organizado de acuerdo con una línea confluyente con el programa, pero que refleje sus peculiaridades y dotado de la necesaria flexibilidad que no encorsete la innovación, sino que permita integrar las nuevas ideas en beneficio general, que se retroalimenta y reconduce con la experiencia y que decide su intención de cambio, es un centro con más posibilidades de alcanzar metas consecuentes con Escuela 2.0 que otro que da tumbos para intentar llegar a la meta.
Es preciso establecer con claridad, por escrito
si es preciso, el reparto de funciones y competencias de todas las
personas implicadas en el mismo. La ventaja de escribir nuestros
acuerdos y decisiones es que los documentos pasan a formar parte del
plan de integración de las TIC del centro, pueden servir como protocolo
de acogida para el profesorado de nueva incorporación, formar parte del
reglamento de régimen interior del centro...
No se pueden establecer a priori criterios generales, pero una primera orientación puede ser la siguiente:
El papel del Equipo Directivo es fundamental, básicamente consiste en la organización general, relación e información a los padres y madres, distribución de funciones entre los miembros del claustro, generación de documentos, seguimiento de incidencias y control de inventario. Es el responsable último del programa y, como tal, el promotor y dinamizador principal; su apoyo al coordinador del programa Ramón y Cajal, tanto en disposición horaria como en capacidad de coordinación es imprescindible para que todo funcione; la idea de incorporar al coordinador en el ámbito de la comisión de coordinación pedagógica merece la pena ser tenida en cuenta pues el programa tiene que llegar a todos los departamentos. La Jefatura de Estudios tendrá que acordar cómo se estructura la relación entre el responsable del programa y los departamentos, tutores, responsables de nivel (si los hay) y profesorado en general y facilitar la relación horizontal entre ellos.
- El coordinador del programa Ramón y Cajal tiene como función primordial dinamizar el uso adecuado de las tic en el centro y, dentro de ello, del programa Escuela 2.0, asesorando a la Equipo Directivo. Deberá disponer del máximo número de horas determinado en las instrucciones de principio de curso para esta función. Actuará como intermediario de los diferentes procedimientos para la resolución de los problemas de hardware y software. Finalmente coordinará con el Centro de Profesores y Recursos de referencia la formación establecida o acordada para el profesorado. Su tarea es eminentemente didáctica y la parte técnica sólo le compete en lo tocante a su intermediación para resolver los problemas de este tipo; así pues es preferible priorizar su perfil pedagógico sobre el tecnológico.
- En el caso de que el Equipo Directivo considere conveniente nombrar coordinadores de nivel, éstos colaborarán con el coordinador RyC para fomentar el uso de las tic en los cursos correspondientes.
- Los tutores tienen un papel importante en la incorporación del uso de las tic en su grupo de alumnos, la relación con los padres y la toma de conciencia por parte de los alumnos de la necesidad de conservación de los recursos. Son los que tienen una visión más general de la incidencia del programa en el grupo de su responsabilidad y colaborará con Jefatura de Estudios, el coordinador del Ramón y Cajal y el equipo de profesores que interviene en esa clase para evitar repeticiones excesivas de recursos, que se utilicen distintos programas y servicios para realizar lo mismo en distintas asignaturas y, en general, cualquier otra disfunción motivada por la falta de coordinación entre el profesorado del grupo.
- Los departamentos juegan un papel esencial, pues de ellos depende que quede plasmada la parte curricular del programa. Colaborarán tanto con la jefatura de estudios como con el coordinador del Ramón y Cajal.
Hace casi veinticinco años las aulas de nuestros centros tenían una estructura diferente a la que predomina hoy en día; acababa de llegar a la enseñanza y me encontré con espacios donde las mesas se agrupaban de cuatro en cuatro, formando un espacio para la colaboración de un pequeño grupo; algunas veces estaban dispuestas en U para favorecer la asamblea y, desde luego, también existían disposiciones lineales, muchas veces pareadas y otras individuales. Con el paso de los años han tenido que volver las teorías del aprendizaje de tipo constructivista y colaborativo para llamarnos la atención sobre la disposición predominante en la actualidad de las mesas en fila india, separadas por pasillos. Seguramente es muy complicado dar gusto a todos los estilos de enseñanza y resulta poco operativo dedicar los primeros cinco minutos de una hora (que ya no lo es) a reorganizar las mesas del aula y los cinco minutos finales a dejarla como estaba para que no proteste quien venga después.
En algunos centros, los alumnos permanecen en el aula y cambia el profesorado, en otros casos se produce el movimiento contrario y son los alumnos quienes cambian de local. En este segundo caso, parece más sencillo tener aulas amuebladas con disposiciones diferentes, facilitando así el trabajo en grupos, la asamblea, lo individual...
Los espacios
Correcta ubicación de las aulas en el centro.
La compleja dotación que lleva aparejada el programa Escuela 2.0 y, sobre todo, la conectividad supone también condicionantes de ubicación física de las aulas. En este sentido, la distribución de las aulas de la ESO deberá evitar la excesiva dispersión (sobre todo en el caso de la existencia de varios edificios) o su instalación en espacios del instituto que presente cualquier tipo de dificultad de acceso a las redes inalámbricas (por ejemplo, por la existencia de inhibidores en edificios próximos).
Distribución del aula.
- La integración de los dispositivos incluidos en la dotación del programa Escuela 2.0 debe de ser un motivo de reflexión para el centro educativo que los recibe.
- La ubicación de la pizarra digital interactiva debe de ser preeminente en el aula, pasando a constituir el factor de referencia visual principal para los alumnos. Esto supone, a su vez, la adecuada instalación del vídeoproyector.
- La dotación de miniportátiles para uso personal de los alumnos favorece la aplicación de metodologías innovadoras en el aula. Esto también ha de suponer que el centro se replantee la conveniencia de una disposición de los pupitres de los alumnos alineada, individual, por parejas, en grupo o en agrupación flexible.
Los tiempos
Un tiempo para clase y entre clases.
Confeccionar los horarios de clase es siempre un problema complejo en los IES y cualquier modificación a lo que se tiene por costumbre se ve con malos ojos por parte de los encargados de confeccionar el cronograma; sin embargo, algunas medidas pueden ser consideradas para facilitar la implantación de Escuela 2.0:
- En aulas presididas por la explicación del profesorado o los ejercicios tradicionales de los alumnos, la duración del tiempo de clase es un problema menor; hemos sustituido la hora como medida cronológica por el periodo lectivo una magnitud de duración variable según el caso. Pues bien, plantear que cada asignatura pueda tener dos periodos lectivos seguidos, al menos durante una vez a la semana, no es nada descabellado, de esta forma los alumnos pueden disponer de más tiempo para realizar tareas con el ordenador.
- Tampoco es descabellada la posibilidad de mezclar grupos: si doy la misma asignatura en el A y en el B y el desarrollo de la actividad es parejo, puedo plantearme investigar en cada grupo aspectos parciales de un mismo proceso y, posteriormente, intercambiar esos resultados. Por otra parte, intercambiar asignaturas y niveles distintos tampoco es descabellado: el conocimiento de un periodo histórico concreto se ve complementado por lo que otros cursos y áreas conocen sobre la ciencia, la filosofía o lo música de ese periodo.
Un tiempo de actividades complementarias.
El tiempo de las llamadas actividades complementarias del profesorado, proporciona significado al concepto de complementariedad si lo aplicamos a Escuela 2.0 durante algunas horas a la semana y su aplicación puede traducirse en:
- Creación de grupos de formación que den contenido al horario no presencial del seminario. En este caso, habrá que estudiar qué profesorado coincide en alguna de sus AC y constituir grupos estables, que se reúnan en momentos determinados y concretos para llevar a cabo las tareas no presenciales que se recomiendan aquí o que propone el responsable de la formación.
- Apoyo tutorial en el aula, de forma que los más seguros o avanzados con tiempo complementario disponible, sirven de apoyo a otros compañeros menos avanzados hasta que adquieren confianza o cuando van a comenzar a trabajar con alguna herramienta nueva (el día que comienzan con la PDI, el día que los alumnos van a empezar a usar sus ordenadores...).
Los recursos materiales
Ampliación de medios desde el centro.
- En la dotación prevista en el programa Escuela 2.0, se incluyen dispositivos de instalación fija, como el vídeoproyector, la pizarra digital interactiva, los altavoces o el ordenador de aula. Junto a ellos, hay otros móviles, como los miniportátiles de los alumnos y los miniportátiles para uso del profesorado.
- A estos últimos se pueden sumar aquellos dispositivos de que disponga el centro, bien por adquisición propia o envío administrativo, como táblets-pc u ordenadores portátiles. Estos medios se pueden destinar, por ejemplo, para completar la dotación de ordenadores para uso del profesorado siempre que se considere de utilidad.
Protocolo para la utilización de los recursos móviles entre los miembros del claustro.
- El profesorado implicado en el programa Escuela 2.0 recibe una dotación móvil de miniportátiles de aula a los que se pueden sumar los equipos de que disponen los centros que se consideren convenientes.
- Para evitar malos usos o conflictos, es preciso que el propio centro regule y objetive el uso de estos medios. Se puede optar para ello por una dotación completa a los miembros del claustro que utilicen los dispositivos o, en caso de no ser posible, por una regularización de uso mediante plantillas o cuadrantes que estén a disposición del profesorado. Un modelo posible es el establecido en el documento “Reserva semanal de equipos portátiles”.
- El protocolo de uso implicará también una responsabilización por parte del profesorado para que, después de empleados, los medios móviles queden correctamente custodiados y, en el caso que así se considere, en proceso de carga para una utilización posterior.
- El centro también podrá disponer el uso de los medios portátiles del profesorado tanto dentro como fuera del centro.
Protocolo de revisión de medios: comunicación de incidencias.
- El uso de los recursos tic en el aula presenta aspectos positivos pero también dificultades y problemas. El principal de ellos es la dependencia tecnológica y la necesidad de que los dispositivos funcionen siempre correctamente.
- El centro deberá arbitrar los protocolos necesarios para que los dispositivos tic estén el mayor tiempo posible operativos. Para establecerá una serie de medidas básicas:
- Partes de incidencias técnicas para que el profesorado pueda anotar, en el menor plazo de tiempo posible, los problemas técnicos que haya detectado (desde roturas, hasta problemas de conectividad pasando por desapariciones). Estos partes serán controlados desde los cargos directivos para tomar las medidas correctoras oportunas. Para ello se puede utilizar el documento “Parte de incidencias tic”.
- Seguimiento estricto de los procedimientos de actuación ante la administración en el caso de la existencia de problemas (comunicación de robos, servicio técnico de mantenimiento de hardware, configuración de software, acceso a Internet…). Se recogen en el documento “Protocolo de actuación ante problemas informáticos en un centro educativo”.
- Establecimiento de normas de actuación internas en el supuesto de un mal uso de los dispositivos tic. Estas normas deberán ser conocidas por todos y recogidas, como mínimo, en el Reglamento de Régimen Interno.
Definición del proceso de almacenamiento de datos: pendrives, particiones, servidor de centro, plataformas online…
La utilización de los medios tic implica no sólo un acceso nuevo a la
información sino también un soporte diferente en el almacenamiento del
trabajo realizado por los usuarios. El correcto acceso a esta
información (documentación del centro, trabajo de los alumnos…) y su
conservación depende del seguimiento de unos procedimientos adecuados.
Es razonable cambiar nuestro concepto del material escolar ¿por qué un blog de anillas sí y un dispositivo de almacenamiento USB no? (sobre todo cuando los primeros cuestan más que los segundos). Si optamos por incorporar medios de almacenamiento entre el material escolar de los alumnos, habrá que marcarlos para que no se confundan y evitar los medios excesivos (discos duros externos) así como inadecuados (reproductores MPEG, móviles... pues aunque permitan el almacenamiento de datos es preferible no utilizarlos para evitar desapariciones y agravios comparativos).
Son varias las posibilidades y el centro deberá optar por cuál o cuáles de ellas utiliza en función de ventajas e inconvenientes (virus, mayor volatilidad de la información…). Algunas son:
- Servidor interno con intranet: requiere administración específica y réplica de datos.
- Dispositivos de almacenamiento individual (tipo discos usb): implica riesgos como el de los virus informáticos y supone la adaptación a unas normas de uso general (por ejemplo, el uso de los antivirus específicos para estos dispositivos).
- Partición de discos con una parte del mismo (normalmente D) destinada exclusivamente al almacenamiento de datos.
- Empleo de plataformas on-line o recursos 2.0 (que incluyen, entre otras cosas, la posibilidad de almacenamiento en diferentes formatos).
Otras circunstancias:
- Aunque no es imprescindible, es recomendable disponer de una regleta eléctrica por si algún ordenador se queda sin batería a mitad de clase, no es necesario que sea una alargadera para llevar la conexión hasta el puesto, todo lo contrario (los cables por el suelo del aula no son nada recomendables): quien reciba el aviso de que le queda poca carga se colocará en un extremo del aula, donde estará disponible la conexión eléctrica.
- Es muy distinto que el aviso de batería baja se produzca al principio de la mañana que en su segunda mitad; en el primer caso, el alumno no habrá tenido en cuenta la obligación de traerlo cargado de casa (si es que se lo lleva) y estará incumpliendo una norma de rango similar a la obligatoriedad de llevar el libro de texto o el cuaderno a clase. Por ello, existen algunas medidas reglamentarias que es preciso considerar y consensuar para que el criterio sea el mismo en todo el centro; paulatinamente será necesario reglamentar situaciones que hasta ahora no se producían.
- Todos tenemos preferencias en cuanto a programas: el software libre o el comercial, esta aplicación mejor que la otra... Sin embargo el programa Escuela 2.0 en Aragón tiene un software fijo que hemos de respetar: no podemos usar en una asignatura el Word como procesador de texto, en otra el WordPad y en otra el Writer; en principio los propuestos por Escuela 2.0 y ya instalados en el ordenador son los que se utilizan y cualquier cambio en dicha configuración debe ser consensuada y comunicada a todo el profesorado participante.
- El profesorado implicado en el programa es el encargado de llevar a la práctica docente el uso adecuado de las nuevas tecnologías. Para lograrlo, el profesorado recibirá una propuesta de formación tanto al incorporarse al programa Escuela 2.0 como en el desarrollo del mismo. La oferta de esta formación le será remitida a los institutos desde los correspondientes Centros de Profesores y Recursos.
- La formación vendrá establecida por la administración educativa e impartida tanto desde los Centros de Profesores y Recursos como on-line a través de la plataforma de Aularagón. Para cada situación concreta, en especial el nivel de uso de las tic del profesorado afectado, se ofertarán los procesos de formación más adecuados desde los Centros de Profesores de referencia.
- El objetivo de esta formación es el de dotar al profesorado de orientaciones adecuadas en la utilización de los recursos que lleva aparejada la implantación del programa Escuela 2.0. Esta formación tendrá un carácter global para toda la Comunidad Autónoma, aunque se ajustará a las características peculiares de cada instituto.
- La formación contemplará la parte técnica en su menor expresión, mientras que la parte fundamental será la dedicada a la didáctica, así como el conocimiento y uso de recursos educativos.
Acogida de los nuevos profesores: tutorización tecnológica.
Carácter progresivo del uso de los medios tic por parte del profesorado.
- Cuando se produzca la incorporación de profesorado nuevo al centro, sea a comienzo de curso o durante el mismo, se establecerá un procedimiento para su rápida integración en el programa Escuela 2.0.
- Para ello puede ser oportuno un procedimiento de tutorización tecnológica personalizada en la que un profesor con experiencia guíe los primeros pasos del nuevo miembro del claustro. Nos referimos a los aspectos de protocolos de actuación técnicos y documentos establecidos, aparatos disponibles... y no a los de carácter didáctico.
- Necesariamente el proceso deberá de ser concreto y rápido. Conviene que el equipo directivo se implique directamente en el proceso para dotarle de un carácter formal.
- El nivel de uso de los medios tic por parte del profesorado es, en su punto de partida, muy diverso. En consecuencia, no debe de establecerse un nivel de utilización en el aula de estos recursos tecnológicos de carácter homogéneo.
- El principio fundamental consiste en animar y facilitar a la integración de los recursos tic en la práctica educativa cotidiana, pero de una forma progresiva y siempre que el profesor se sienta seguro en su empleo.
- Para lograrlo se deben evitar las barreras tecnológicas haciendo que el uso de estos medios sea lo más sencilla, rápida y cómoda, sin pérdidas excesivas de tiempo lectivo. Para ello, todos los medios deberán estar accesibles (carritos en el aula, mandos a distancia o lapiceros electrónicos para pdi siempre localizados, ordenador fijo disponible sobre la mesa, cables de conexión dispuestos).
- En el caso de que sea necesario, el centro, a través de sus propios medios o mediante apoyo de docentes colaboradores, podrá organizar sesiones en las que el docente que así lo requiera esté acompañado en el aula. En cualquier caso, la tendencia deberá ser siempre la de avanzar hacia la total autonomía en el menor plazo de tiempo posible.
- La figura del docente colaborador tiene su origen en el programa Pizarra Digital en Primaria, en el que ha demostrado una gran validez y operatividad. Son docentes con experiencia previa en el uso de las tic en el aula que, a tiempo parcial o total, se encuentran ubicados en cada uno de los CPRs de referencia. Para solicitar su presencia en el centro educativo es conveniente hacerlo a través de la asesoría TIC del correspondiente centro de profesores y recursos. Esta solicitud siempre vendrá acompañada de la máxima concreción en el momento y el contenido para el que es requerido el colaborador didáctico.
¿Cuándo utilizar los recursos tic?
Los recursos tic deben de utilizarse cuando aporten aspectos positivos a la práctica docente.
Sin embargo, en este sentido debe de tenerse en cuenta que el uso por parte de los alumnos de dispositivos como los miniportátiles ya supone aspectos positivos en sí mismos como:Además, debe de evitarse la visión a corto plazo y utilitarista de los recursos tic. Su verdadera utilidad se logra tras un cierto periodo de formación y uso en el aula.
- Mayor motivación hacia el estudio.
- Posibilidad de un acceso a la información más completo y adaptado a su contexto.
- Carácter igualitario en la diversidad social y económica de los alumnos.
